Una avería en una carretera secundaria, un coche detenido en el arcén y la duda que llega antes que la ayuda: qué hago ahora para señalizarlo bien. Durante años, la respuesta fue casi automática y pasaba por buscar los triángulos en el maletero. Ese gesto está dejando de ser la referencia obligatoria. Desde hoy, 1 de enero, la normativa cambia y obliga a replantear cómo advertimos a los demás conductores cuando algo va mal.
El cambio ha dejado de ser una promesa futura y ya está en vigor. La Dirección General de Tráfico establece que la baliza V-16 conectada es el único dispositivo legal de preseñalización de peligro en el país. No se trata solo de un relevo simbólico frente a los triángulos, sino de una redefinición clara de qué se considera válido para cumplir con la obligación de señalizar un vehículo inmovilizado.
No es solo una luz. La clave de la baliza V-16 conectada no está únicamente en que emite una señal luminosa visible desde lejos, sino en lo que ocurre al mismo tiempo y sin intervención del conductor. Al activarse, el dispositivo comunica automáticamente la ubicación del vehículo a la plataforma DGT 3.0que integra esa información en los sistemas de gestión del tráfico. Esa “visibilidad virtual”, como la define la propia DGT, permite avisar al resto de usuarios de la vía a través de paneles de mensaje variable y navegadores, antes de que la incidencia sea evidente para quienes se aproximan.
¿Quién la lleva y dónde va? La normativa establece que la baliza V-16 conectada debe formar parte de la dotación de turismos, autobuses, vehículos mixtos adaptables, vehículos destinados al transporte de mercancías y conjuntos de vehículos no especiales. En cuanto a su colocación, la recomendación es clara: situarla en el punto más alto posible del vehículo, preferiblemente en el techo, para maximizar su visibilidad. Cuando esto no sea viable, puede colocarse en la zona más elevada del lateral del conductor, aprovechando el imán incorporado para fijarla a superficies metálicas.
¿Multas por usar el triángulo, sí o no? Parte del ruido alrededor de la V-16 nace de un malentendido sobre el concepto de sustitución. Que la baliza conectada pase a ser el dispositivo obligatorio no implica que el triángulo se haya convertido en un elemento sancionable por sí mismo. La Instrucción 2025/20 de la DGT aclara que un triángulo colocado de forma puntual no se considera un obstáculo en la vía y, por tanto, no será objeto de denuncia.


A partir de aquí conviene separar bien los escenarios, porque no todos llevan al mismo resultado. Usar únicamente el triángulo ya no sirve para cumplir con la obligación legal de preseñalización, porque el dispositivo exigido es la baliza V-16 conectada. Distinto es el caso de quien activa correctamente la baliza y, además, decide colocar un triángulo de forma complementaria, algo que la instrucción mencionada encuadra como un elemento que, si se coloca de forma puntual, no será objeto de denuncia por consideración.
El problema aparece cuando se utiliza una baliza que no está homologada o que no cumple los requisitos de conectividad exigidos, ya que en ese caso el conductor no estaría empleado un dispositivo legalmente válido.
Sin vocación de multar. En este contexto, la propia DGT ha intentado rebajar la sensación de amenaza inmediata. En una entrevista en Hora 14 de la Cadena SERLa subdirectora de la DGT, Ana Blanco, aseguró que “no hay una vocación de multar”, al ser preguntada por las sanciones desde el primer día, aunque insistió en que lo importante es que los conductores se hagan con el dispositivo obligatorio. El mensaje no elimina el marco sancionador, pero sí apunta a un enfoque centrado en la adaptación y en que la baliza V-16 conectada esté disponible y se utilice correctamente cuando sea necesario.


Ojo con la etiqueta 'conectada'. Uno de los principales focos de confusión está en el mercado. Que una baliza se anuncia como conectada no garantiza que cumpla con los requisitos exigidos por la DGT. El organismo mantiene un listado oficial y actualizado de marcas y modelos certificados.y solo los dispositivos que figuran en él tienen validez legal. Comprobar ese listado es clave, porque desde hoy no basta con que la baliza emita luz o tenga conexión, sino que debe contar con la homologación vigente y el certificado técnico correspondiente.
Cuatro modelos que se quedaron fuera a última hora. En diciembre de 2025, la DGT actualizó su listado de dispositivos certificados y marcó cuatro modelos concretos como “sin vigencia”. Esa calificación no implica que dejen de funcionar ni que su uso sea automáticamente sancionable, sino que han perdido la validez administrativa de sus certificados técnicos originales.
Por ese motivo, estos productos ya no pueden seguir comercializándose, aunque, según el criterio que acompaña a esa actualización, quienes los adquirieron antes de la retirada pueden seguir utilizándolos. Su validez queda ligada a la vida útil del dispositivo, en particular al periodo de funcionamiento del plan de datos asociado.
Lista de verificación rápida. Después de tanta explicación, toca bajar a tierra. Hoy no es un día distinto al resto cuando te subes al coche, salvo por ese pequeño cambio que conviene tener bien atado para evitar dudas y pérdidas de tiempo si surge una avería. Este es el checklist mínimo para saber que llevas lo correcto y sabes cómo usarlo.
- Revisar que la baliza está incluida en el catálogo oficial de modelos homologados por la DGT.
- Asegúrese de que la batería o las pilas están en buen estado.
- Mantenga la baliza en un lugar accesible del interior del vehículo.
- Verifique que el imán permita una fijación firme en una zona metálica.
- Situarla siempre en el punto más elevado posible del coche cuando esté activo.
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