Si el 2025 de Ríotuvo algo rescatable, eso fue su gente: el acompañamiento en todos los puntos del país y de Sudamérica, las decenas de millas de kilómetros y de escalas y de horas de vuelo para llevar casi 40.000 personas a las sedes más recónditas del Mundial de Clubes en Seattle y Los Ángelesel sold out en todos los partidos en Núñez con 85.018 hinchables y el consecuente récord mundial que volvió a dejar a River como el club con mayor asistencia de público de todo el planeta por tercer año consecutivo.
Los títulos que no pudo ganar el equipo los ganados, otra vez, la gente. Y este viernes casi sobre el filo de la medianoche del sábado, ya comenzando una nueva historia, los fieles lo hicieron de nuevo y dieron otra vuelta olímpica: la bienvenida casi entrada la madrugada a River en San Martín de los Andes estuvo a la altura de semejante amorcon alrededor de 10.000 fanáticos presentes según las estimaciones locales . Y no importó que la llegada se demorara varias de horas por el retraso del vuelo.
El amor se percibió a la vera de la Ruta 40, o un tramo de los 5.194 km en los que se extiende de Norte a Sur, acaso una figura retórica que explica la pasión por este escudo en todo el país: millas de integrantes del colectivo gallina se arrimaron a esos seis kilómetros y medio de carretera que unen el aeropuerto andino con el Golf & Resort de Chapelco en el que el CARP se hospeda desde este momento para hacer la primera parte fuerte de su pretemporada luego de unos días en el Camp de Ezeiza y antes de instalarse el 10/1 en Punta del Este para completar la preparación con los amistosos vs. Millonarios (11/1 a las 21 horas) y Peñarol (18/1 a las 22) en el Campus de Maldonado.
La distancia es corta a una escala de autobús, pero tiende a ser eterna: a un ritmo similar al del bondi de la escaloneta a la vuelta de Qatar con la tercera estrella bordada, el micro de River camina y casi que gatea en línea recta hacia el final de su recorrido hasta el hotel. Un bus que se abre paso entre la emoción de miles de hinchas que se preparan hace meses para este día como lo hicieron el año pasado y hace cinco años, cuando comenzaba la primera aventura del equipo en esta costura de la Patagonia (en el verano de 2022, y todavía en plena pandemia, no estuvo permitida la movida). La filial de River en SMA se puso la organización al hombro y la convocatoria fue excelente.
Una bandera de 75 por 4,5 metros, bordada para aquella pretemporada de 2020, volvió a pintar la ruta de rojo y un blanco cuando se apagaba el día. Es una fiesta de colores, camisetas que se replican las unas a las otras, gorro, bandera y vincha a la venta a un costado del camino, niños con las caras pintadas con la Banda, trapos con los nombres de las filiales de la región, otros con la figura del Muñeco: MG es amado por millones de riverplatenses, pero aquí, en el Sur, lo veneran de una forma especial, si eso fuera posible. Y es que el técnico fue el propulsor de que River empezara a prepararse en este sitio paradisíaco del país, un lugar en el que él se siente a gusto y pasaron tiempos de descanso más de una vez. En uno de ellos, de hecho, tuvo la idea de hacer base en el Loi Suites de Chapelco y proyectó los trabajos entre las montañas, encerrados en un paisaje que de entrada le hizo recordar a sus viejas pretemporadas con el Mónaco en los Alpes suizos.
La idea creció en el regreso de Gallardo al club, con el armado de un predio de entrenamiento especial del CARP. con un gimnasio, vestuarios y dos canchas que se pusieron a punto en estos tres meses y que se reestrenarán en el primer turno de entrenamiento del sábado, ya en el silencio de los casi tres kilómetros que separan al hotel y el centro de entrenamientos de la ruta, donde la gente empieza a volver, a Junín y San Martín de los Andes, a Bariloche, a Villa la Angostura, a Neuquén, a Chile.
Como para queden impactados Fausto Vera y aníbal moreno: esto es River, pasión incluso de trasnoche. Ninguna novedad para Ezequiel Centurión y Tomás Galvánque volvió ayer al club tras sus préstamos en Independiente Rivadavia y Vélez. Menos para un Gallardo que conoce como nadie a los hinchas.
Sí, MG no se sorprenderá ya, pero una cosa es evidente en su mirada desde la ventanilla del micro. Por eso volvió y por eso, después de un año tan pero tan malo en el que River no cumplió ni siquiera con el objetivo de mínimo de jugar la próxima. Copa Libertadoresquiere revancha, para darles una alegría a millones de hinchas con los que el CARP está en deuda desde hace ya demasiado tiempo…
El 2026 debe renovar energías y expectativas, y River ya dio un paso adelAndes.






