El economista y expresidente del Banco Central (BCRA), Martín Redradoopinó que “a la macro le faltan definiciones en lo cambiario, en lo financiero y en lo monetario”, como eje del balance económico que trazó sobre la economía argentina y el panorama hacia 2026.
Al analizar la intervención del Banco Central, el funcionamiento del esquema de bandas, la dinámica del dólar, la inflación y el impacto sobre salarios y consumoadvirtió en una entrevista en radio Rivadavia que las políticas económicas del Gobierno todavía carecen de un horizonte claro para la inversión y la producción.
Un sistema cambiario que muestra límites.
Redrado sostuvo que en los últimos días el BCRA “ha estado operando en la punta vendedora y no en la punta compradora”lo que, a su criterio, deja en evidencia que el esquema de bandas cambiarias “por definición, es un sistema transitorio”. En ese marco, planteó la necesidad de avanzar hacia un esquema más estable que otorgue previsibilidad.
Según explicó, lo que ya comenzó a observarse es “una mayor amplitud o una tendencia que va a ser creciente y va a acercarse al techo de la banda”. Para eso, remarcó que el Banco Central deberá actuar con mucha pericia para acumular reservas, en un contexto en el que el organismo ya adelantó que no intervendrá por encima del 5% del volumen operado en el mercado.
Como dato positivo, el economista destacó la oferta de dólares procedente de la cosecha fina. “Tenemos una muy buena liquidación de la cosecha de trigo”, afirmó, al señalar que los cálculos de Fundación Capital muestran un excedente de casi 800 millones de dolares respecto del año pasado que ingresarán al mercado cambiario entre enero y febrero.
A ese flujo se suma la expectativa por la cosecha gruesa. El exdirector del BCRA remarcó que el puente hacia el “trimestre de oro” comienza en abril con la liquidación de soja y que, pese a los vaivenes climáticos, “todo promete ser una buena cosecha”, aunque aclaró que las tensiones cambiarias seguirán siendo “hacia el alza”.
Reservas, brecha y señales del mercado
Redrado explicó que el Banco Central viene comprando y vendiendo divisas, lo que termina derivando en una posición neutral, aunque advirtió que en el mercado se percibe a la autoridad monetaria como vendedora. “Se ha visto en el mercado a un Banco Central que está vendiendo”señaló.

Esa dinámica, afirmó, tuvo impacto directo en la brecha cambiaria. Mientras el tipo de cambio oficial marcó una suba de cinco centavos en pocos días, el dólar azul avanzó cerca de 40 centavos. “El Central está trabajando en el tipo de cambio oficial, donde no puede trabajar es en el informal, se amplía la brecha”, explicó.
El economista insistió en que el dólar no debe analizarse de manera aislada. “Nunca hay que mirar la variable dólar de manera aislada”sostuvo, y mencionó la suba de las tasas de interés, con cauciones del 80% y 90%, como un instrumento para desalentar la dolarización, aunque advirtió que ese nivel también genera presión sobre el esquema cambiario.
En ese contexto, recordó que la macroeconomía enfrenta compromisos financieros relevantescomo el pago de 4.200 millones de dólares en enero por bonos reestructurados en 2020, y remarcó que aún no existe un programa financiero claro. “A la macro le faltan definiciones en lo cambiario, en lo financiero y en lo monetario”, reiteró.
Inflación, salarios y el desafío de 2026
Redrado sostuvo que la inflación dejó de ocupar el rol central en la política económica y pasó “al asiento del copiloto”, aunque advirtió que el uso de la inflación pasada para definir la banda cambiaria fija un piso alto de expectativas. “Eso ya genera una expectativa de inflación mayor”, afirmó.
Martín Redrado: «Con la agenda solo tributaria y laboral no alcanza»
Además, subrayó que la baja de la inflación es un proceso gradual y que las expectativas iniciales fueron más optimistas de lo que probablemente se materialice. En ese sentido, advirtió que la credibilidad del equipo económico será clave, ya que “de la credibilidad también se basan en las expectativas futuras”.
Por último, puso el foco en el salario y el consumo como variables centrales para 2026. Redrado señaló que espera que la reforma tributaria apunte a recuperar el poder adquisitivo y afirmó que “la mejor manera no inflacionaria de mejorar la capacidad adquisitiva de los trabajadores asalariados en el corto plazo es bajar impuestos al trabajo”. De lo contrario, advirtió, el salario seguirá detrás de la inflación y el consumo continuará en terreno negativo.
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