La industria farmacéutica española se consolida un año más como uno de los pilares fundamentales del mercado laboraltal y como recoge el informe publicado recientemente por Investigación Randstad. Más concretamente, el estudio señala que el sector se divide en dos segmentos principales: la fabricación de productos farmacéuticos de base y la fabricación de especialidades farmacéuticas.
El empleo está liderado por este último, que cuenta con un total de 74.000 personas (representando el 66% del sector), mientras que la fabricación de productos de base dispone de casi 40.000 ocupadoses decir, el 34% del total. No obstante, en el segundo trimestre de 2025, el sector experimentó un ajuste ligerodecreciendo un 2,3% debido al retroceso en el empleo tanto en la rama de base (-2,4%) como en la de especialidades (-2,2%).
A pesar de este descenso puntual, la calidad del empleo en la industria destaca por su extrema estabilidad y baja rotación. El informe señala que el sector se caracteriza por un predominio absoluto del empleo asalariado, con 110.000 ocupados y una clara tendencia al alza. De hecho, presenta una tasa de salarización del 97,6%, cifra que supera con creces la media nacional de todos los sectores, situada en el 85,2%.
El estudio señala que el sector se divide en dos segmentos principales: la fabricación de productos farmacéuticos de base y la fabricación de especialidades farmacéuticas.
En cuanto a la seguridad contractual, es otra de sus señas de identidad, ya que el 93% de los asalariados cuenta con contratos indefinidosfrente al 84,6% de la media en España. Esta solidez se ha visto reforzada tras la reforma laboral, reduciendo la tasa de temporalidad al 7,1% y manteniendo un uso residual del contrato fijo-discontinuo gracias a la escasa estacionalidad de la industria.
Uno de los puntos más críticos que destacan desde Randstad Research es el inminente reto del reemplazo generacional. Históricamente, el grupo de trabajadores de entre 35 y 44 años lideraba la ocupación, pero desde el segundo trimestre de 2025, el grupo de 45 a 54 años se ha convertido en el dominante. Aun así, el informe da cierta esperanza, resaltando que la distribución por edad es equilibrada, con un 56% de empleados menores de 45 años. Además, el grupo de 25 a 34 años es el que muestra un mayor ritmo de crecimiento (7,5% interanual), mientras que la franja de 35 a 44 años sufrió una notable disminución del 20,9%, evidenciando un desplazamiento en la estructura de edad de las plantillas.
Solo dos comunidades autónomas aglutinan el 72,4% del total nacional, Cataluña lidera con el 44,9% (48.133 ocupados), seguida por la Comunidad de Madrid con el 27,5% (29.446 ocupados)
Por parte de la formación, el informe recalca que se trata de un sector altamente profesionalizadodonde el 85% de los ocupados posee estudios universitarios o profesionales. Los perfiles con alta cualificación científica y técnica ganan terreno constantemente; de hecho, desde mediados de 2023, los trabajadores con estudios profesionales superan a los de niveles no profesionales.
En el segundo trimestre de 2025, los universitarios ya constituyen más de la mitad del total de empleados (58%), alcanzando las 65.540 personas. Por el contrario, el grupo de trabajadores con estudios no profesionales es el único con tendencia decreciente, representando ya solo el 15% del total.
Finalmente, el informe subraya una fuerte concentración geográfica del empleo farmacéutico en España. Solo dos comunidades autónomas aglutinan el 72,4% del total nacional, Cataluña lidera con el 44,9% (48.133 ocupados), seguida por la Comunidad de Madrid con el 27,5% (29.446 ocupados). El resto de regiones tienen un peso muy inferior, representando individualmente menos del 7% de los trabajadores del sector.
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