El mundo del toro se dio cita este viernes en Las Ventas para reconocer la trayectoria profesional del periodista Miguel Ángel Moncholi, una de las voces que han marcado la historia reciente de la tauromaquia en los medios de comunicación. Un homenaje cargado … de emoción y gratitud hacia quien, como recordó Carlos Novillo, consejero de Medioambiente de la Comunidad de Madrid, «ha dedicado toda su vida a acercar el mundo del toro a la sociedad a través de los medios de comunicación».
La Sala Bienvenida colgó el primer 'No hay billetes' de la temporada, en una mañana en la que compañeros de profesión, responsables políticos y numerosas personalidades del mundo taurino quisieron arropar a Moncholi. Entre ellos, rejoneadores como Leonardo Hernández, que agradeció públicamente la importancia que el periodista siempre dio al toreo a caballo, y numerosos profesionales que se pusieron en pie en repetidas ocasiones para rendirle tributo.
Moncholi descubre su placa en el Tendido 3
Moncholi es la voz inconfundible de las primeras retransmisiones taurinas de Telemadrid, pero su trayectoria va mucho más allá: pasó por ABC, TVE o la Cadena SER, donde compartió micrófonos con Manolo Molés. Precisamente allí conoció a David Casas, encargado de moderar un acto que fue tan íntimo como reivindicativo. Casas recordó que el periodista madrileño fue pionero en introducir el periodismo taurino en la universidad y subrayó su herencia humana y profesional: «Nos dejas un legado inmenso, porque nos has enseñado a ser mejores personas y mejores periodistas, a respetar la profesión, y lo has hecho siempre de frente y por derecho».
En la misma línea se expresó Alberto Bautista, quien destacó la dimensión pedagógica de Moncholi, siempre preocupado por explicar la Fiesta no sólo a los aficionados, sino también a quienes se acercaban a ella por primera vez. «Has sido siempre un visionario, y luchaste por llevar la información taurina al telenoticias», señaló, antes de añadir unas palabras especialmente sentidas: «Estamos aquí también para reconocer tu hombría por la manera en la que te estás enfrentando al cáncer, haciendo con humildad y una fortaleza digna de reconocer, luchando como lo que eres: un torero».
El acto estuvo jalonado de recuerdos y anécdotas compartidas por Victorino Martín y Roberto Gómez, que evocaron los inicios de Moncholi en los medios y su papel en las primeras retransmisiones taurinas de Telemadrid. Recordaron que la primera fue una corrida celebrada el 2 de mayo, «aunque tuvo que aplazarse al día 7 -como recordó Miguel Ángel- por la trágica muerte de Montoliú-», acaecida aquel 1 de mayo de 1992. Victorino, que aquella tarde ejerció como comentarista, destacó que «empezaste a contar las tardes desde el callejón, innovando, y siempre pensando en el bien común».
Tras agradecer el impulso de Isabel Díaz Ayuso, artífice de este homenaje, Moncholi protagonizó uno de los momentos más sobrecogedores de la mañana al levantarse de su silla de ruedas para dirigirse al público. Un gesto que simbolizó la fortaleza que aún conserva y desde el que hizo un llamamiento a la unión del mundo taurino: «Por mucho que tengamos una presidenta que lo está dando todo por los toros, tenemos que apoyar desde fuera. No la podemos dejar sola. El mundo del toro jamás estuvo politizado, pero no podemos abandonarla».
Moncholi ha peleado durante décadas por las plazas de la Comunidad de Madrid y por acercar la Fiesta a todos los madrileños, una labor que quiso subrayar a Carlos Novillo al clausurar el acto: «Yo me he criado con tus crónicas, y no solo informabas, sino que también formabas». Recordó además que allí donde había una noticia taurina, estaba Moncholi, siempre con una pregunta, una sugerencia o un consejo al término de las reuniones del Centro de Asuntos Taurinos, algo que agradeció expresamente: «Ha sido un orgullo que estés siempre aconsejándonos».
El homenaje conclusiones con el descubrimiento de una placa conmemorativa en el tendido 3 de Las Ventas, su tendido. Un gesto sencillo y permanente para recordar a quien ha contado el toreo durante toda una vida y que, ahora, ha recibido de vuelta el reconocimiento de su plaza. Porque Moncholi no solo narró el toreo: lo explicó, lo defendió y lo enseñó. Fue puente entre la Fiesta y la sociedad, entre la emoción del ruedo y la palabra justa. Y en un día cargado de memoria, afecto y gratitud, Las Ventas hizo lo que mejor sabe hacer: ponerse en pie en reconocimiento a quien se lo ha ganado.




