
En el primer Boletín Oficial del año, el Gobierno de Javier Milei oficializará mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) importantes cambios en la ley de Inteligencia Nacional. Según señalaron desde la administración libertaria, el objetivo de las modificaciones es mejorar la integración, especialización, eficiencia, control y legitimidad del sistema.
En principio, apunta a eliminar duplicaciones y superposiciones normativas e implementar mayores controles legales, presupuestarios y técnicos, e iniciar una comunicación institucional. En ese sentido, desde el Gobierno buscan clarificar las funciones de los servicios al remarcar que el sistema no cumple tareas policiales ni judiciales, sino que produce inteligencia estratégica para la toma de decisiones del Poder Ejecutivo.
Los ejes de la reforma a la Ley de Inteligencia Nacional
Comunidad de Inteligencia
En primer lugar, el gobierno creará con este cambio normativo un ámbito de integración funcional permanente, bajo la conducción de la LADO. Este espacio tendrá el objetivo de compartir inteligencia entre todos los organismos especializados del Estado.
De esta manera, se espera que se puedan incorporar conocimientos de sectores clave (económicos, sanitarios, tecnológicos, climáticos, comunicacionales, etc.) para el analisis estrategico nacional.
Comunidad Informativa
El segundo cambio que introducirá el Poder Ejecutivo va en un sentido similar al anterior. A partir de este decreto se establecerá una red de información de organismos estatales que aportarán datos relevantes a la SIDEaunque no se trata de inteligencia en sentido estricto. Busca ampliar el sistema informativo y mejorar la base de análisis.
Separación entre ciberinteligencia y ciberseguridad
Por otro lado, el DNU Introducirá una diferencia clara entre ciberseguridad y ciberinteligencia. La primera se refiere a la protección de redes, sistemas y activos que estarán a carga del nuevo. Centro Nacional de Ciberseguridad en la Secretaría de Innovacióndependiente de la Jefatura de Gabinete. Por su parte, en el segundo caso, habla de la obtención de conocimiento estratégico desde el ciberespacio para la toma de decisiones.
desde Casa Rosada destacaron que esta distinción «mejora la transparencia, la cooperación internacional y el acceso a financiamiento».
Especialización de la Agencia de Seguridad Nacional
A su vez, la Agencia de Seguridad Nacional Pasará a quedar orientado exclusivamente a la contrainteligencia. Así, apuntan a evitar la superposición con las tareas de la Policía Federal y dejar la investigación criminal en manos de las fuerzas de seguridad.
Explícitación legal de la contrainteligencia
Este decreto agregará a la ley de Inteligencia Nacional una definición clara de la contrainteligencia para adaptar el marco normativo a las nuevas formas de amenaza tecnológica, política y cognitiva.
A partir de ahora, la contrainteligencia apunta, de forma preventiva, a detectar y analizar espionaje, sabotaje, injerencia, interferencia e influencia extranjera..
Apoyo del Sistema de Defensa y Seguridad
Uno de los puntos centrales de la reforma del Gobierno es la habilitación formal a los sistemas de inteligencia para solicitar apoyo técnico o logístico de Fuerzas Armadas, fuerzas federales y policías. Aseguran que este cambio apunta a optimizar recursos y capacidades.
Ordenamiento de la inteligencia militar
Con el objetivo de eliminar una «superposición histórica», a partir de este DNU quedará disuelta la Dirección Nacional de Inteligencia Estratégica Militar (DNIEM) y la producción de inteligencia estratégica militar queda a cargo del Estado Mayor Conjunto.
Desde el Poder Ejecutivo señalaron que «esto fortalece la inteligencia militar conjunta, eliminar duplicaciones y mejorar la articulación con la inteligencia nacional».
Fortalecimiento de los controles
La División de Asuntos Internos pasará a denominarse Inspectoría General de Inteligencia y Tendrá mayores atribuciones para realizar auditorías, investigaciones internas, controles de calidad y control de presupuesto..
Designación centralizada de autoridades
Por último, la reforma establece que los titulares de los órganos desconcentrados serán designados por el Secretario de Inteligencia, para «reforzar la conducción jerárquica y el control interno del sistema».




