Por fin llega a España uno de los fenómenos cinematográficos del fin de año, La asistente. La nueva película protagonizada por Sidney Sweeney (Euforia, Cualquiera menos tú) y Amanda Seyfried (Mamá Mía, Chicas Malas) lleva varias semanas en el foco de todas las miradas por unir a dos de las actrices más seguidas de todo Hollywood. Las intérpretes unen fuerzas junto al también muy querido Brandon Sklenar (Piedra amarilla: 1923). Los tres ofrecen la adaptación de una de las novelas más interesantes y retorcidas de los últimos tiempos.
La asistente cuenta la historia de mili (Sydney Sweeney), una joven con un pasado problemático que encuentra la oportunidad de trabajar en la lujosa mansión de los Winchester (Amanda Seyfried y Brandon Sklenar). Pero no todo es tan perfecto como parece. A medida que se adentra en la vida de la familia, mili Descubrirá secretos oscuros que pondrán en peligro su seguridad. Solo que, quizás, ya sea demasiado tarde para salir de ahí…


La asistente
ganadora del Festival de Sitges 2023, es mucho más que una buena película de terror. También es una relación con aires fatalistas, acerca del mal que habita en cada ser humano y lo que podría ocurrir, de desatarse en toda su potencia. Descarnada, brutal y repugnante, la película rompe todo límite y se convierte en terror sin atenuantes.
Una historia adictiva
El experimento de La asistente es muy diferente para quienes han leído el libro y quienes llegan a la película de nuevas. Y es que la historia guarda un giro argumental que la película, con mucho acierto, va planteando de una forma bastante evidente pero sin querer desvelarlo del todo hasta que sucede. Eso hace que los espectadores que no conozcan la historia tengan la oportunidad de armar en su cabeza ese sencillo pero divertido rompecabezas. Elemento que ayuda mucho a mantener la atención.
Para quienes sí han leído la novela, se trata de una adaptación bastante fiel en líneas generales. Pueden estar tranquilos y dejarse llevar. Porque si algo tiene La asistente es que es muy adictiva. Pese a sus varias problemitas de guion o sus obviedades y sobreexposiciones, el ritmo acelerado y las dinámicas entre los protagonistas hacen que el público perdone esos fallos y no pueda apartar la mirada de la pantalla.


Es divertida, terrorífica, con acción, con comedia voluntaria e involuntaria, cuenta con una fuerte crítica social… La asistente quiere ser muchas cosas y, aunque quizás no brille del todo en ningún campo, sí que aterriza en todos ellos de manera sólida. Al final, resulta un thriller de lo más entretenido, ligero pero intenso, aupado por una sugerente y elegante puesta en escena y unos actores que lo son todo para que la cinta funcione.
Sórdida, sugerente y juguetona en su primera mitad, y mucho más directa y escandalosa en su último acto, La asistente se confirma como un estreno eficaz y disfrutón para la temporada vacacional, ausente de grandes estrenos más allá del enésimo viaje a Pandora que nos propone James Cameron estafa Avatar 3. probablemente una de sus mayores virtudes es que tampoco pretende ser nada más que eso, una película entretenida para el gran público sediento de thrillers sencillitos y lúdicos. Y, como tal, triunfa.


Amanda Seyfried en modo estrella total
La asistente Explota a la perfección el magnetismo y los encantos de su trío protagonista. Pero quien se lleva la palma es Amanda Seyfried. A sus 40 años, está en su nivel actoral más alto y nos regala una interpretación deliciosa. Es capaz de pasar con una soltura fascinante de ser una repelente y agradable pija políticamente correcta a ser una persona totalmente esquiva, siniestra y maquiavélica.
Su niña Es absolutamente perturbadora, con infinitas idas y venidas que le otorgan al personaje una fascinación única. Nunca sabes por dónde va a salir, si va a arrancar en un brutal ataque de ira o si va a mostrar su lado más dulce y angelical. En definitiva, sus escenas son las mejores y las que mayor poso dejan de toda la película.


A su lado, puede que Sidney Sweeney Quede un poco por debajo con una propuesta más plana y sencilla. Pero, a pesar de las polémicas que rodean a la actrizes innegable que también tiene una presencia en pantalla muy bien labrada y llena de carisma. Es la principal protagonista de La asistente y el papel no le pesa. Lleva en todo momento la cinta hacia adelante y transmite siempre lo que le pide el guion. Lo mismo se puede decir de Brandon Sklenarde nuevo más que correcto en una producción que le permite seguir brillando y creciendo.
En resumen, La asistente es una buena adaptacion de la novela de Freida McFadden que, además, también se convierte en un buen thriller. No es nada rompedor ni extraordinario. Pero su historia sibilina y retorcida y su carismático y acertado reparto se convierten en la película en un pasatiempos de lo más entretenido.
La asistente ya estás en cines en España.





