
En un domingo de fiesta para La Libertad Avanza a nivel nacional, CABA no podía ser la excepción. El electorado porteño ratificó en octubre lo que había votado en mayo en la elección desdoblada que ganó Manuel Adorni y el Gobierno volvió a festejar en las generales, esta vez en alianza con el oficialismo local, el PRO. El frente entre violetas y amarillos obtuvo el 50 por ciento de los votos, cerca de uno de los picos históricos de la derecha en el distrito. Así, Patricia Bullrich y el economista Agustín Monteverde ingresarán a partir del 10 de diciembre como los senadores por la mayoría, con mandato hasta 2031. Mariano Recalde, por su parte, logró salvar la ropa del peronismo, que obtuvo el 30,52 por ciento de los votos para el Senado; Mientras que la lista de Diputados de Fuerza Patria se llevó el 26 por ciento. Martín Lousteau, por Ciudadanos Unidos (versión local de Provincias Unidas) y Myriam Bregman, por el FIT, lograron al cierre de esta edición su propia banca en la Cámara baja.
El resultado, como sucedió a nivel nacional, se sorprendió a propios y extraños. En la previa se esperaba una brecha menos amplia, sobre todo al calor de los últimos escándalos de corrupción que sacudieron al Gobierno, un tema que suele estar entre las principales preocupaciones de los porteños. Pero al final no pesaron ni los casos de las coimas en la Andis, ni los vínculos narcos de los candidatos libertarios al otro lado de la paz general, ni la criptoestafa de $LIBRA.
«El esfuerzo tiene sentido y la libertad no se puede lograr sin el orden», dijo Bullrich, triunfante desde el búnker de LLA, y le agradeció por el triunfo a Karina Milei ya su lugarteniente y armada porteña, la titular del bloque de LLA Pilar Ramírez.
«Los porteños hicieron posible consolidar las ideas de cambio, hace más de un siglo que buscamos calles en paz y una economía en orden», dijo más tarde la ministra de Seguridad, que dejará su cargo el 10 de diciembre para asumir en el Senado.
«Hace dos años empezamos este camino. Es difícil pero vale la pena. La gente le dio un apoyo muy grande a lo largo ya lo ancho de la argentina», compuesto.
Pese a la distancia, el frente oficialista retrocederá en cantidad de Diputados. Es que en 2021, la primera elección de Javier Milei, LLA había obtenido dos bancas, y el PRO otras siete. Esta vez, juntos, solo lograron retener esos siete, por lo que en el equilibrio perdieron dos.
El triunfo libertario fue transversal tanto geográfico como en términos socioeconómicos: LLA se impuso en todas las comunas porteñas, inlcuso en aquellas que en los últimos comicios se inclinaron por el peronismo, como la 4 o la 8; También fue importante en los barrios del norte y del sur de la Ciudad.
Al cierre de esta edición, el peronismo logró en la categoría Diputados casi un 27 por ciento de los votos, lo que dejaba un sabor agridulce: si bien mejora la performance de 2021 por tres puntos y le permitiría ingresar una banca más (cuatro contra tres de 2021), la lista encabezada por Itai Hagman sufría una merma de votos en comparación a la categoría senadores de Recalde, que trepó hasta los 30 puntos.
Esa fuga de votos fue aprovechada por otras opciones opositoras, como Bregman y Losuteau, que lograron cada uno una banca para la Cámara baja. La referente del FIT obtenía el 9,10 por ciento para esa categoría, mientras que el presidente de la UCR a nivel nacional se llevaba el 6 por ciento, el piso para ingresar.
La sorpresa, por último, fue el desempeño de Republicanos Unidos, el frente de Ricardo López Murphy, que se quedó a las puertas: junto a un 4 por ciento de los votos. La elección también dejó varias caras largas. Una de ellas, la de Facundo Manes. El radical, que pegó un salto de distrito, encabezó la lista compartida con el GEN y obtuvo un magro 1,71 por ciento.
Más violetas que amarillos
Mauricio Macri, por su parte, logró mojar con el quinto en la lista y único candidato de peso de su riñón, Fernando De Andreis. El resultado que mostraban los mapas de la Dirección Nacional Electoral no mentían: la Ciudad se pintó de violeta, no de amarillo. La razón es sencilla: el triunfo de Manuel Adorni en mayo y la pésima actuación de Silvia Lospenatto –que quedó tercera– por el PRO sellaron la suerte del macrismo en su distrito histórico. A partir de allí, Karina Milei y sus armadores locales le impusieron condiciones draconianas al macrismo en casi todos los distritos, desde el acuerdo bonaerense al porteño. Los Milei, además, sólo aceptaron negociar la lista con Mauricio, desalojando al jefe de Gobierno, Jorge Macri, al que le hicieron saber que la lapicera la manejaba la hermanísima.




