
Además, muchas organizaciones ya operan en multinube o nube híbrida entornos, lo que hace complejo lograr una total independencia logística y operativa. Incluso si una empresa realiza la transición de algunas cargas de trabajo a nubes soberanas, es probable que una multinube La estrategia seguirá manteniendo dependencias específicas de las plataformas estadounidenses. Una estrategia de este tipo puede reducir los riesgos geopolíticos y regulatorios, pero introduce una mayor complejidad operativa, que cuesta más y requiere experiencia avanzada en gestión de la nube.
El análisis de Forrester destaca correctamente estos obstáculos, pero pasa por alto la ambición y la capacidad ya presentes en el emergente ecosistema de nube soberana de Europa. Si bien el cambio puede ser lento y gradual para la mayoría de las industrias, las herramientas y plataformas necesarias ya están disponibles. En última instancia, corresponde a las empresas decidir si siguen adelante.
Cómo la UE puede lograr la independencia
Abordar los desafíos técnicos, financieros y operativos de reducir la dependencia de los proveedores de nube con sede en EE. UU. requiere un enfoque estructurado, objetivos claros y pasos prácticos. En primer lugar, las organizaciones de la UE deben centrarse en una planificación detallada y una presupuestación de recursos. La soberanía de la nube tiene un costo y las empresas deben asignar los recursos con cuidado para garantizar que cada paso del proceso de migración sea financieramente viable. Comprender el costo total de propiedad es esencial. Esto incluye costos iniciales de migración, capacitación del personal, gastos operativos a largo plazo e inversiones en el desarrollo de habilidades para administrar nuevos sistemas.




