
Durante los días de Navidad, apenas dos semanas, se concentran tanto las celebraciones en las que comemos, cenamos y tomamos algo con grupos muy diferentes de personas, en la mayoría de los casos. Estos acontecimientos anuales, a priori bonitos y felices, pueden generarse en paralelo conversaciones que generan cierta tensión que afecta a nuestra salud y bienestar.
En el otro extremo de la confrontación, la psicóloga Pilar Conde, directora técnica de Clínicas Origen, nos invita a abordar estas fiestas desde la perspectiva preventiva del autocuidado emocional proponiendo una serie de claves prácticas sobre asertividadpara aprender a enfrentarnos a las conversaciones 'incómodas' desde la calma y la seguridad.
«Tenemos derecho a poner límites sin sentirnos culpables»
Tal y como nos explica la psicóloga, la base fundamental de la asertividad «parte de conocer y tener presentes nuestros propios derechos personales, al mismo tiempo que reconocemos y respetamos los derechos de los demás. Esto implica comprender que tanto nosotros como quienes nos rodean tenemos derecho a expresar lo que sentimos, a cometer errores, a decir 'no', a realizar peticiones, a cambiar de opinión, a Establece límites, ya toma decisiones. sobre nuestra propia vida sin sentir culpa injustificada».
Y es que la asertividad se construye «sobre la capacidad de defender y comunicar lo que pensamos, sentimos o necesitamos, sin caer en la agresividad ni en la pasividady tener claridad mental sobre cuáles son esos derechos es esencial». Todo esto quiere decir, en realidad, que «podemos y debemos expresar nuestros derechos, pero siempre evitando invadir, invalidar o vulnerar los derechos de los demás. La asertividad busca un equilibrio.: cuidarnos sin dejar de cuidar el bienestar de la otra persona».
Manejar conversaciones difíciles, situaciones de conflicto o momentos en los que necesitamos poner límitestodos ellos escenarios comunes durante los encuentros sociales de estas fechas, es posible si ponemos en práctica alguna de las muchas técnicas asertivas que existen. Pilar Conde, concretamente, habla de cuatro de ellas, que asegura que son sencillas de ejecutar, y que nos van a ayudar cuando tengamos que enfrentarnos a contextos incómodos.
La técnica del 'disco rayado'
La primera táctica que comparte la psicóloga y que se convierte en una poderosa herramienta cuando nos sintamos desbordados en situaciones incómodas es la que se denomina del 'disco rayado'. ¿En qué consiste? «Es repetir de manera tranquila, firme y consistente el mensaje que queremos transmitir, a pesar de que la otra persona trate de desviarnos o presionarnos».
Y añade: «Esta técnica es útil cuando necesitamos mantener un límite claro, por ejemplo, al decir 'no' ante una petición insistente que no nos encaja y que no queremos llevar a cabo. La clave es no entrar en discusiones innecesarias y evitar justificaciones excesivas, repitiendo el mensaje hasta que el interlocutor se dé por vencido¡ y por enterado».
La técnica del sándwich: Un límite entre dos mensajes positivos
Esta propuesta de Conde se basa en «presentar un mensaje difícil o un límite envuelto entre dos mensajes positivos. Por ejemplo, empezar reconociendo algo bueno, comunicar el límite o la crítica de manera clara, y cerrar con otra frase positiva o de agradecimiento. Esta técnica del sándwich ayuda a que el mensaje sea recibido con menos resistencia y ayuda a mantener un clima respetuoso».
'Banco de niebla': Reconocer sin ceder
En momentos en los que detectamos que nos estamos enfrentando a situaciones en las que media un intento de manipulacióno bien cuando estamos sintiendo críticas injustificadas y maledicentes, este comportamiento puede ser especialmente útil.
¿En qué consiste esta técnica? «En reconocer parcialmente lo que la otra persona dice sin ceder en nuestra postura. Y es que con el 'banco de niebla' validamos ciertos aspectos. Por ejemplo, se puede utilizar 'entiendo que lo veas así', 'puede que tengas razón en parte'… pero siempre mantenemos nuestra propia visión o decisión, sin ceder en ella. Esta táctica consigue desactivar la confrontación sin renunciar a nuestro punto de vista».
Validación emocional, pero marcando límites
Con esta técnica, según explica Pilar Conde, «primero reconocemos y validamos las emociones de la otra persona para mostrar comprensión y empatíaque siempre es un buen camino. Sin embargo, tras validar dicha opinión, establecemos un límite claroo, necesario igualmente».
Esta forma de actuar «resulta muy útil en situaciones en las que observamos que la otra persona está especialmente molesta, frustrada o machaconamente insistente. Un ejemplo podría ser esta frase: 'Entiendo que estés enfadado y que esto sea importante para ti; aún así, no voy a poder ir'».
A modo de conclusión, la experta comenta que «la asertividad no solo es una habilidad comunicativa: es una herramienta de autocuidado que cobra especial relevancia en Navidad, cuando las emociones se intensifican y los vínculos se ponen a prueba. Estas técnicas, aunque sencillas, nos permiten afrontar conversaciones difíciles con serenidad y respeto propio, reforzando los límites saludables, cultivando relaciones más conscientes y colocando el bienestar en el centro».




